Recientemente he tenido la suerte de poder ver esta película, muy actual por cierto, del director de cine Woody Allen. La verdad, es que no me suele gustar mucho el cine actual pero, esta película me ha dado una satisfacción enorme y un cambio de crítica al cine actual.
La verdad, es que el film, tuvo una gran aceptación entre el público superando un récord personal en taquilla, incluso más que en una de sus operas primas: “Manhatan”. Sobre el contenido de la película, hablamos de una verdadera obra sobre la cultura que encerraba París en torno a los años 20. Pero, no sólo eso, el señor Allen, sabe mantenernos toda la película, disfrutando de los diálogos y haciéndonos reír sin bajar el ritmo en ningún instante. Por otro lado, algo de lo que yo recelaba bastante y me echaba para atrás a la hora de ver está obra, era poner a Owen Wilson como protagonista, pero la verdad es que es un buen alter-ego del director, lo que le ha permitido en esta ocasión no intervenir en el reparto de la película.
Sobre la trama, tenemos un compromiso entre dos jóvenes (Owen Wilson y Rachel McAdams) hacen un viaje a París que le servirá al prometido como fuente de inspiración para su nueva novela, ya que él se siente totalmente atraído por el París de los años 20. Su pareja no está muy de acuerdo con el estilo de vida que decide llevar el escritor lo cual, empieza el enfrentamiento constante que existe entre ambos durante la trama, hasta que el novio se da cuenta que puede viajar a los años 20 todas la noches que lo desea a medianoche en un callejón de París. Tras esta parte subrealista, conocerá a los grandes autores de los años 20.
Con esto Allen se atreve a dar vida de nuevo a grandes autores de la talla de Hemingway, Picasso, Dalí, Buñuel, la pareja Fitzgerald y demás personajes célebres. Lo que le da a la película un sin fin de posibilidades y la sensación de no saber que va a pasar en ningún momento. A parte, sabe muy bien donde colocar buenos cameos, como Carla Bruni-Sarkozý o Adrien Brody.
Yo la clasifico como una de las películas indispensables, de lo que llevamos de siglo. En la que se hayan a la vez reflexión, cultura, arte y mucho humor. En general una obra culta de verdad, sin caer en lo pedante ni agobiante sin diálogos exageradamente densos y con un aire al director que se huele desde el primer momento. Una película para ver un día en el que te quieras reír y pensar a la vez, con una buena compañía y unas buenas palomitas.
P.D: como curiosidad, me pareció muy extraño que utilizando un montaje con “La noche estrellada” de Van Gogh, no le hiciera un sitio a este genio en su película, supongo que Woody Allen juega con nosotros desde el principio de la película.
Andrea Cros
28 mayo, 2012 en 10:47
Sentía curiosidad por verla y me has hecho decidirme!
GuillermoBlanco
28 mayo, 2012 en 12:07
No te arrepentirás créeme jeje.
Bea
28 mayo, 2012 en 13:05
Yo veré esta película como otras tantas vi en su momento de este director. Desde mi punto de vista gasta un humor “demasiado” inteligente para los tiempos que corren, algo que me gusta, aunque a veces no sea demasiado lumbreras para entenderlos. Pero si veré esta película con especial interés es porque Woody no sale en ella… Es un actor bastante cargante, y la voz del doblador me repatea jeje.
La trama de la película me parece muy original, algo fuera de lo común, la idea me atrae y lo que he podido ver por internet hace que me guste más. De este fin de semana no pasa, así que os daré mi opinión después de verla.
Muy buen artículo. Un saludo
Zdana Romeri
22 mayo, 2013 en 19:43
Concuerdo con todos, si duda es una de las mejores peliculas que Woody Allen ha hecho, aunque Roma con Amor también fue bastane buena!